"Let the bells ring
Let the air sing
Let the hearts bring
Their scars and submit to spring"
Veo el bosque en la penumbra, iluminado de algunas luciérnagas cerca a los arboles y algunas vuelan en lo alto del espacio. Iluminan el bosque, el cielo y mi camino hacia otro destino, donde mi corazón se siente atacado ante la incertidumbre de lo desconocido.
Llueve un poco.
Ha llegado el gran momento. El magnífico momento en que la vida recobró su belleza. El momento en que la magia rodeó cada calle de la ciudad. Ella me encontró, caminando en una helada noche de junio. Ella me tomó de la mano, me besó y me llevó soñar durante meses.
Te extrañé tanto que mi corazón se evaporó por mi nariz y mis huesos se transformaron en poemas poco elaborados, buscando honrarte, buscando sacarte de mi cabeza.
(Pues qué importaba?! Ya no me quebaban ni esperanzas, ni corazón, ni huesos ¿Qué más da licuarme el cerebro para poder tener una vida tranquila junto a mis fotitos y mis caminatas?)